La familia de un aparejador sevillano sigue en Toledo sin poder recuperar el cuerpo tras el accidente de Urda
La familia del aparejador sevillano David Benítez sigue en Toledo esperando recuperar su cuerpo tras el accidente de trenes de Urda, sin noticias.
La familia de David Benítez Domínguez, un aparejador de 38 años residente en Sevilla, continúa en la casa sacerdotal de Toledo a la espera de que le entreguen su cuerpo para trasladarlo a Sevilla y enterrarlo. Han pasado cinco días desde el accidente de trenes de Urda, y es la única familia española del entorno que aún no ha podido retirar el cadáver de su ser querido.
Según explicó en el programa 'Al rojo vivo' su hermana Ana, todavía no han conseguido los permisos necesarios para retirar el cuerpo. Relata que llegaron a Toledo el mismo miércoles del accidente y que llevan cinco noches allí. «Todavía no hemos conseguido los permisos necesarios para poder retirar su cuerpo y llevárnoslo para Sevilla», afirmó.
Benítez viajaba en el asiento 13B del vagón 8 del AVE que impactó contra un Iryo, en un siniestro que dejó al menos 69 fallecidos y más de 200 heridos. Había viajado a Madrid el martes por la tarde para una cena de trabajo y regresaba el miércoles. Su familia perdió el rastro tras el accidente y, al principio, pensó que había sido atendido en un hospital por un error con un documento médico. Su hermana se personó en el cuartel de la Guardia Civil de Eritaña para denunciar su desaparición y someterse a la prueba de ADN.
La identificación de sus restos llegó la noche del viernes 30 al sábado 31 de octubre. Les comunicaron que podrían llevárselo ese mismo día a las ocho de la tarde, pero una llamada posterior informó de que era necesario realizar pruebas complementarias antes de la entrega. «Aquí seguimos esperando sin noticias», lamentó la familia.
Ana Benítez quiso agradecer el trabajo de quienes están volcados en la emergencia, aunque señaló que «que sigamos aquí hoy no es justo ni para nosotros ni para ellos» y reclamó más personal: «Si algo así vuelve a suceder, hacen falta manos. No estamos hablando de un accidente de tráfico».
David Benítez vivía en Sevilla con su esposa y sus dos hijos, de uno y dos años. Su mujer es de Chiclana de la Frontera, municipio al que la familia estaba muy vinculada, y él era costalero de las hermandades de la Soledad y de la Humildad y Paciencia. Su hermana Ana, de 35 años y embarazada de dos niños, cumple años este 2 de noviembre: «Dios no ha querido que recuerde el día de mi cumpleaños como el día que enterré a mi hermano».
Información elaborada a partir de ABC Sevilla.