La niebla y la prensa internacional llenan Urda tras la tragedia ferroviaria
Urda amanece con niebla y cientos de periodistas de todo el mundo tras la tragedia ferroviaria entre Madrid y Sevilla. Los detalles.
El día después de la tragedia ferroviaria en la línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla, Urda amaneció con niebla, que se disipó a mitad de camino hacia el lugar del siniestro. Cientos de periodistas, llegados desde numerosos países, fueron reubicados por la Guardia Civil junto al puesto de mando avanzado, desde donde no se podían ver los trenes.
Pese a los obstáculos, siguieron llegando reporteros de todo el mundo, desde México a Japón y varios países europeos. Desde un punto más alejado todavía se distinguía la unión de los dos convoyes, mientras los agentes pedían a los periodistas que ocuparan el menor espacio posible en la estrecha carretera TO-3360, todavía abierta a los vehículos de emergencia y rescate, incluidos los de la Guardia Nacional Republicana (GNR) de Portugal.
En el pueblo también había una gran concentración de medios. Según el texto, al mediodía había no menos de diez cadenas hablando con vecinos entre la Glorieta de Juan Carlos I y la plaza de San Ginés. Junto al colegio Santo Cristo, donde en la víspera se refugiaron muchas víctimas, también hacía periodismo en directo Carlos Alsina.
Para Sevilla, el accidente afecta directamente a la línea de alta velocidad que une ambas ciudades con Madrid, por lo que la atención informativa sobre el suceso y sus consecuencias en el servicio ferroviario resulta de interés para los sevillanos que usan el tren.
Información elaborada a partir de Diario de Sevilla.