Las comunicaciones del accidente ferroviario de Urda muestran que el Iryo seguía parado tras recibir permiso
Las conversaciones del accidente de Urda muestran que el Iryo seguía parado tras recibir permiso para reanudar la marcha. Afecta a la línea Madrid-Sevilla.
Las comunicaciones previas al accidente ferroviario de Urda, en la línea Madrid-Sevilla, permiten reconstruir las autorizaciones dadas por el centro de control de Atocha a dos trenes. A las 8:36, el AVE 2080 recibió la orden de desconectar y volver a conectar el sistema LZB y reanudar la marcha «con marcha normal», con una velocidad de hasta 200 kilómetros por hora en ese punto. Cinco minutos después, el Iryo 6076 recibió una instrucción similar.
Según una tercera conversación difundida por El País, la maquinista del Iryo volvió a contactar a las 8:48 para avisar de que seguía detenida ante la señal de entrada y de que tenía problemas para reiniciar el sistema. Desde el control le respondieron que, en cuanto pudiera, y que si tenía algún problema volviera a llamar.
En la conversación inicial con el AVE, el control explica que se había caído la central de Urda y aparecen pausas y comprobaciones antes de transmitir la autorización. Uno de los interlocutores dice: «Espera, que estamos valorando desconectar o no, un momentín».
Las fuentes técnicas citadas por el texto explican que, tras la caída del sistema de seguridad, lo habitual en una situación de «toma cero» es recuperar la circulación en «marcha a vista», a 40 kilómetros por hora, lo que permite al maquinista actuar ante cualquier incidencia.
Para Sevilla, el interés está en que la línea Madrid-Sevilla es la vía de alta velocidad que une ambas ciudades, por lo que los incidentes en este corredor afectan directamente a los viajeros sevillanos. La cuestión que queda pendiente es qué actuaciones se tomaron con la información de que el Iryo seguía parado mientras el AVE tenía permiso para avanzar.
Información elaborada a partir de Diario de Sevilla.