Las procesiones del Rosario cierran el mes de octubre en Sevilla entre lágrimas y templos llenos
Las procesiones del Rosario de Montesión, Santa Catalina y San Vicente cierran el ciclo otoñal en Sevilla con templos llenos y recuerdo a las víctimas.
Sevilla cerró el mes de octubre con el tradicional ciclo de las procesiones del Rosario, que este año tuvo un tono marcado por la tristeza del país tras el accidente ferroviario. Según el texto, la cita del día de Todos los Santos dejó templos repletos para oír misa y calles con público, aunque en otros comercios del centro la afluencia fue menor, con varias bodas anuladas el fin de semana.
La jornada comenzó al alba con la salida de la Virgen del Rosario de Montesión, una de las citas más esperadas del calendario otoñal. La hermandad llevó a la imagen a la parroquia de San Pedro, donde una eucaristía llenó el templo, y recreó una estampa de principios del siglo XX con la dolorosa bajo palio. La celebración coincidió además con el aniversario de su coronación.
Por la tarde salieron la Virgen del Rosario de Santa Catalina y la Virgen del Rosario de San Vicente o de las Siete Palabras, que cerraron el ciclo de advocaciones integradas en la ciudad desde hace siglos. La procesión de Santa Catalina, con la imponente talla atribuida a Ruiz Gijón, se dedicó a las víctimas del accidente ferroviario y terminó con el himno de Andalucía y el de España, en medio de lágrimas de emoción.
En San Vicente, la cofradía recorrió las calles estrechas del barrio con dos bandas y un cortejo de cirios, en una salida clásica y sin búsqueda de aplausos fáciles. Según el texto, hubo dos momentos de incertidumbre en la calle Bailén, donde el paso tuvo que realizar dos maniobras para continuar.
Para los sevillanos, las salidas confirman la vigencia de tradiciones que siguen marcando el calendario de la ciudad, aunque el texto apunta a un ambiente de duelo que se dejó sentir en las calles y en los comercios.
Información elaborada a partir de ABC Sevilla.