Marta Platel rescata la vida de las criadas en la Barcelona de posguerra
Marta Platel aborda en su novela premiada la dureza del servicio doméstico en la posguerra y las desigualdades que aún persisten.
La periodista y escritora Marta Platel, jefa de compras de la revista Lecturas, ha sido reconocida con el Premio Fernando Lara de Novela por El baile de las criadas, una obra ambientada en la Barcelona de 1941 que aborda la vida de las trabajadoras del hogar durante la posguerra.
Platel, nacida en Barcelona y licenciada en Ciencias de la Información por la Universitat Autònoma de Barcelona, explica que durante la documentación descubrió la presencia y la influencia de los nazis en la vida cotidiana de la ciudad. Según señala, el franquismo, pese a declararse neutral, fue afín a los nazis y facilitó su actividad propagandística en espacios públicos.
La novela sigue a Melisa, una mujer que llega a Barcelona para trabajar como criada. La autora describe unas condiciones laborales muy duras, con jornadas que podían prolongarse hasta la madrugada y una exposición frecuente a abusos, incluidos los sexuales. Para muchas mujeres, el servicio doméstico era una de las pocas salidas laborales disponibles.
La escritora también denuncia la desprotección de estas trabajadoras, que podían perder el empleo y quedarse en la calle si denunciaban abusos o se quedaban embarazadas. Además, recuerda que el aborto estuvo penalizado durante el franquismo y que algunas mujeres tuvieron que recurrir a procedimientos clandestinos y peligrosos.
Platel considera que, aunque las condiciones han cambiado, todavía hay mujeres que trabajan sin estar aseguradas y persisten actitudes de superioridad hacia quienes realizan tareas domésticas, muchas de ellas procedentes de otros países. A su juicio, el respeto debe traducirse en derechos laborales, un salario digno y el pago de todas las horas trabajadas.
La autora sitúa además la historia en una sociedad marcada por una desigualdad extrema: mientras la mayoría sobrevivía con cartillas de racionamiento, quienes tenían dinero podían acceder al mercado negro y celebrar banquetes. La obra pretende dar voz a unas mujeres que sostuvieron muchas familias y que, según Platel, han quedado relegadas a un segundo plano.
Información elaborada a partir de Diario de Sevilla.