Una reflexión sobre la revolución, las pantallas y el regreso a lo colectivo
Una reflexión sobre cómo las pantallas difunden las protestas y sobre la necesidad de recuperar la experiencia colectiva en la calle.
El articulista plantea que la revolución contemporánea sí será televisada y difundida a través de redes sociales, informativos y plataformas digitales, aunque esa exposición no garantice una mayor participación ciudadana.
El texto recurre a referencias culturales y a imágenes de disturbios, protestas y conflictos difundidas por televisión e internet para describir un mundo en el que las pantallas han ocupado buena parte de la experiencia pública.
La reflexión cuestiona la idea de que internet haya entregado el poder y la palabra al pueblo. Según el autor, las redes se han convertido también en medios de formación de masas con capacidad de manipulación y con efectos como la desmovilización, el narcisismo y el aislamiento.
Frente a esa realidad digital, el artículo reivindica una referencia analógica y una estética de la resistencia vinculada a otras épocas, ahora transformada por la inteligencia artificial. También señala un deseo creciente de recuperar el contacto directo y las experiencias colectivas.
El autor sitúa ese sentimiento en Granada, durante un réquiem por Federico García Lorca en el que los asistentes recitaron, cantaron, tocaron música y escucharon juntos. La conclusión es que aquello que solo puede vivirse en cuerpo y alma debe volver a ocupar su lugar en la calle, más allá de la pantalla.
La reflexión, publicada en un medio sevillano, aborda un debate de interés general para los lectores de Sevilla sobre el papel de la tecnología, la información y la participación colectiva, aunque no recoge hechos concretos ocurridos en la capital andaluza.
Información elaborada a partir de Diario de Sevilla.