Cantabria Quesera propone descubrir sus 17 obradores a través del paladar
Cantabria Quesera reúne 17 obradores en un recorrido gastronómico que incluye Quesoba, en el Valle de Soba, y otras queserías cántabras.
La asociación Cantabria Quesera ha presentado un recorrido sensorial por 17 queserías artesanales de la región, una propuesta que invita a conocer la geografía, la tradición ganadera y la diversidad paisajística de Cantabria a través de sus quesos.
El itinerario reúne elaboraciones de leche de vaca, cabra y oveja, desde pastas frescas de las zonas costeras hasta piezas de alta montaña maduradas en cuevas calizas. La iniciativa busca poner en valor la identidad propia de cada valle frente a la estandarización industrial.
En los valles fluviales de Ruesga y Soba y en las campiñas de Trasmiera, la asociación destaca la variedad de rebaños y la presencia de quesos monovarietales y de mezcla. También subraya la tradición del ahumado con leña de haya, los afinados de montaña y el desarrollo de la Denominación de Origen Protegida Queso de Nata de Cantabria.
Entre los obradores incluidos figura Quesoba, situada en Sangas, en el Valle de Soba, junto a queserías de otros puntos de la zona oriental como La Pasiega de Peña Pelada, Queso Las Garmillas, Quesos de Ruesga-La Estela-Peña Quebrada y Quesería Artesanal Siete Villas.
El recorrido también abarca las comarcas costeras y los valles centrales, los Valles Pasiegos y Liébana y los Picos de Europa, con referencias a quesos frescos, tiernos, semicurados, azules y madurados en cuevas naturales.
Fundada en 2022, Cantabria Quesera defiende la conservación del oficio artesanal, la cooperación entre obradores y la generación de actividad económica en el medio rural. La entidad considera el queso un reflejo de los suelos, las razas ganaderas y la cultura de cada territorio cántabro.