Bodegas Insulares de Tacoronte transforma la uva de Acentejo en vino
Bodegas Insulares, en Tacoronte, recibe la uva de Acentejo y completa el proceso de elaboración y embotellado del vino tinerfeño.
La vendimia de uva de Tenerife llega a Tacoronte, donde Bodegas Insulares inicia la transformación de los racimos procedentes principalmente de las fincas de Acentejo. La instalación recibe la cosecha, controla su calidad y elabora distintos tipos de vino antes de su embotellado.
El proceso comienza en los altos de Acentejo, con cuadrillas que trabajan desde primera hora para recoger variedades como Listán Negro y Listán Blanco. Entre los proveedores se encuentra Jacob Martín Guzmán, agricultor de 34 años que gestiona 52.000 metros cuadrados repartidos en más de 80 parcelas de La Victoria de Acentejo y tiene contratados 30.000 kilos de uva con la empresa tacorontera.
Una vez que los racimos llegan a Bodegas Insulares, pasan por la báscula y por controles que miden el grado probable de alcohol, el estado de la fruta y la posible presencia de restos fitosanitarios. Estos parámetros también determinan el precio que percibe el agricultor. La bodega cuenta con más de 60 depósitos, con capacidades de entre 2.500 y 100.000 litros.
En Tacoronte se elaboran tintos tradicionales y de maceración carbónica, además de blancos y otras producciones. En el caso del tinto tradicional, la uva se despalilla, se estruja y fermenta en depósitos; los remontados permiten extraer el color de los hollejos del Listán Negro. Los vinos pasan después por fases de estabilización, clarificación, filtrado y cata antes del embotellado.
La campaña afronta dificultades como la sequía, el riesgo de podredumbre tras las lluvias, el mildiu y la escasez de relevo generacional. Según el técnico de campo Jacobo Guanche, el 80% de los más de 200 agricultores de la bodega supera los 60 años. El precio de la uva, sin embargo, ha subido de alrededor de 1,50 euros por kilo hace siete años a 2,50 euros actualmente.
Información elaborada a partir de El Día.