Teror invita a descubrir su patrimonio entre balcones y tradición
Teror reúne patrimonio, balcones tradicionales, la basílica del Pino y un mercadillo dominical ligado a su historia y gastronomía.
Teror ofrece un recorrido por su casco histórico marcado por los balcones de madera, las cubiertas de teja y las fachadas que conducen hasta la plaza del Pino y la basílica. La calle Real de la Plaza concentra buena parte de estos elementos y permite apreciar la evolución arquitectónica del municipio.
Durante el paseo se suceden balcones tradicionales de madera junto a otros de piedra con barandillas de hierro, vinculados al modernismo de principios del siglo XX. Las viviendas, sus puertas, ventanas, colores y tejados forman un conjunto que da identidad al casco histórico de Teror.
Entre los edificios destacados figura la Casa de los Henríquez, del siglo XVII, cuyo balcón ocupa casi todo el ancho de la fachada. El recorrido también incluye una antigua escuela convertida en biblioteca y distintos inmuebles que reflejan la historia y la vida cotidiana de Gran Canaria.
La visita cobra especial actividad los domingos, cuando el mercadillo de Teror reúne puestos de alimentación, artesanía, textiles y artículos religiosos en el entorno de la basílica. Los comercios de la zona histórica también abren ese día, una tradición relacionada con el culto a la Virgen del Pino y con la actividad comercial del municipio.
El casco fue declarado parque feriado en 1932. Entre los productos habituales del mercadillo y de la gastronomía local se encuentran el chorizo, la morcilla, los quesos, el pan, los dulces, las truchas, los queques y los mazapanes, además de panes de millo, papas o batata.
Información elaborada a partir de La Provincia.