El comité de Ford Almussafes exige respeto a derechos y convenio en la nueva etapa
El presidente del Comité de Empresa de Ford en Almussafes, Carlos Faubel (UGT PV), ha manifestado que la futura etapa de la fábrica, tras el acuerdo de joint venture con Geely, debe respetar los derechos laborales, el convenio colectivo y la representación sindical. Este pronunciamiento se realizó en un acto donde se anunció la creación de una joint venture que producirá cinco vehículos en la planta valenciana desde 2028, con el objetivo de alcanzar su máxima capacidad.
Durante el evento, al que acudieron altos cargos políticos y ejecutivos de Ford y Geely, Faubel subrayó que la fábrica ha atravesado años de gran incertidumbre, marcados por la pandemia y cambios en el mercado automovilístico, afectando especialmente a la plantilla. A pesar de ello, destacó que se mantuvo el compromiso con el acuerdo de electrificación firmado en 2022, el cual ahora se busca actualizar mediante negociaciones abiertas.
El representante sindical afirmó que el futuro de la planta dependerá del compromiso de los trabajadores y pidió que la empresa respete las propuestas del comité, que incluyen la recuperación del IPC, cláusulas de revisión salarial retroactiva y mejoras en las instalaciones. Además, subrayó que la negociación colectiva y el diálogo han sido esenciales para llegar a este acuerdo, que considera un paso importante hacia una nueva etapa de inversión y oportunidades en Almussafes.
Tras las declaraciones de Faubel, el acto continuó con un diálogo entre directivos y trabajadores, donde se aseguró que nada cambiará en las condiciones laborales ni en los beneficios adquiridos. El presidente de Ford Europa, Jim Baumbick, confirmó que la producción adicional implicará más empleo y que la gestión de la plantilla pasará a la nueva joint venture, con la intención de fortalecer el equipo y prepararlo mejor para el crecimiento.
Por su parte, el sindicato STM Intersindical Valenciana valoró positivamente el acuerdo, aunque manifestó su interés en seguir de cerca las condiciones de contratación y la carga laboral que supondrá la nueva etapa. Además, advirtió sobre posibles repercusiones en la industria auxiliar, especialmente si las piezas se importan desde China, y pidió que se garantice la estabilidad laboral y el mantenimiento de la plantilla, que actualmente ronda los 4.000 empleados en la planta de Almussafes.