Valladolid vive la noche de Halloween con disfraces, fiestas y calles llenas de monstruos
Valladolid celebra la noche de Halloween con disfraces, fiestas y decoración terrorífica en el centro, favorecida por el buen tiempo y el puente.
Valladolid volvió a llenar sus calles con la noche de Halloween, que se celebró el sábado 31 de octubre con vampiros, zombis, fantasmas y otras criaturas de todas las edades. El buen tiempo, con máximas por encima de los veinte grados y una noche templada, animó a vecinos y visitantes a lucir sus disfraces sin necesidad de abrigos que los taparan.
La jornada comenzó por la mañana con actividades repartidas por distintos puntos de la ciudad, pensadas sobre todo para familias y niños. El puente largo, que este año unió el Día del Docente del viernes 30 con el festivo del 2 de noviembre, favoreció un fin de semana dedicado al terror y a las ánimas.
Al caer la tarde, grupos de jóvenes recorrieron el centro con disfraces originales. En el Pasaje Gutiérrez, con su ambiente de novela gótica, se concentraron calabazas, esqueletos y escenas de exorcismos, y el entorno de Mercurio se convirtió en otro punto de encuentro. Sylvia Jaurrieta, disfrazada de pingüino, explicó que querían «pasarlo bien esta noche» antes de regresar a Madrid.
Algunos establecimientos también se sumaron a la celebración con decoraciones terroríficas, como el Café Berlín, junto a la catedral. Allí, María Arpa y Sara Blanco, disfrazadas de Catrina, afirmaron: «Venimos a pasarlo de miedo». Otros grupos, como uno inspirado en 'Alicia en el país de las maravillas', se dirigieron al Level Club de la calle Macías Picavea.
La noche se prolongó hasta la madrugada, con más disfraces y celebraciones en los locales que permanecen abiertos. Además, al caer en sábado, la víspera de Todos los Santos permite que la fiesta se prolongue sin pensar en el trabajo del día siguiente.
Información elaborada a partir de El Norte de Castilla.