Valleseco homenajea a Candelaria Rodríguez por su vida ligada al Molino de Huerta Grande
Valleseco homenajea a Candelaria Rodríguez, de 95 años, por su vida ligada al Molino de Huerta Grande y al trabajo rural.
Candelaria Rodríguez Rodríguez, vecina de Valleseco de 95 años, recibió el pasado 15 de octubre un reconocimiento durante el XIV Encuentro de Mujeres Rurales por su trayectoria y el esfuerzo realizado desde niña. La mujer recorría los antiguos caminos entre La Higuerilla y Valsendero cargando sobre la cabeza cestas con hasta 20 kilos de millo para llevarlos al Molino de Huerta Grande y obtener gofio para su familia.
La vivienda familiar se encontraba en La Higuerilla, mientras sus padres cultivaban terrenos heredados en Valsendero, junto al molino. Candelaria recuerda que, tras recoger, secar y desgranar las piñas de millo, emprendía el camino de vuelta con la carga para tostarla y molerla. También transportaba lecheras sin ayuda de mulos ni burros, en trayectos que podían superar las dos horas.
El Molino de Huerta Grande comenzó a funcionar en agosto de 1874, después de que la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas cediera el agua necesaria. La construcción fue propiedad inicialmente de Candelaria Falcón y Bartolo Rodríguez, bisabuelos de la homenajeada. Más adelante pasó a Juan Navarro y a su hija Dora, mientras los terrenos cercanos fueron heredados por Leoncia Rodríguez, madre de Candelaria.
El molino dejó de funcionar a finales de los años sesenta y permaneció abandonado durante décadas. En diciembre de 2024 fue rehabilitado como museo para conservar la memoria de esta actividad, una de las referencias del patrimonio etnográfico de Valleseco. Hasta allí acudían vecinos de distintos puntos de la cumbre para moler o comprar gofio y harina.
Candelaria se casó y se trasladó a Fontanales, aunque sus hijos continúan trabajando los terrenos familiares junto al molino. Su testimonio recupera el papel de las mujeres en la economía y la vida cotidiana de las comunidades rurales, una aportación que durante mucho tiempo quedó fuera de los registros históricos.
El XIV Encuentro de Mujeres Rurales reunió en el Parador de Tejeda a 200 mujeres de Artenara, La Aldea de San Nicolás, Tejeda y Valleseco. La jornada puso el foco en las mujeres molineras y en la necesidad de reconocer su contribución económica, social y cultural, además de visibilizar desigualdades como la brecha salarial y la sobrecarga de los cuidados no remunerados.
Información elaborada a partir de La Provincia.