Investigan en Porriño un chat con agentes de Vigo por posibles filtraciones
Una jueza de Porriño investiga un chat policial en el que habrían participado agentes de Vigo por posibles filtraciones de información confidencial.
Una jueza del Tribunal de Instancia de Porriño ha abierto diligencias para investigar la presunta difusión de información policial confidencial en un grupo de Telegram en el que habrían participado unos 300 agentes, entre ellos miembros de la Policía Nacional, la Guardia Civil y policías locales de Vigo y de otros puntos de la provincia de Pontevedra.
El procedimiento está declarado secreto, según han confirmado fuentes del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), por lo que por ahora no han trascendido más detalles. La Fiscalía del Área de Vigo también investigó el caso tras recibir una denuncia, aunque el Ministerio Público no ha ofrecido información sobre sus actuaciones.
La investigación tendría su origen en la denuncia de un inspector de la Policía Nacional destinado en Vigo, que habría detectado filtraciones de datos de uso restringido. Según la información publicada por The Objective, se estudia la posible comisión de delitos de descubrimiento y revelación de secretos, infidelidad en la custodia de documentos y omisión del deber de perseguir delitos.
El grupo, denominado «Alerta Policial Pontevedra», habría estado activo desde noviembre de 2020 hasta este año y fue cerrado hace unos meses, posiblemente en abril, tras conocerse la existencia de una denuncia. Sus integrantes habrían compartido antecedentes, datos de vehículos, fotografías de personas identificadas y otros documentos obtenidos mediante consultas policiales.
El denunciante habría aportado capturas del chat y comunicado las presuntas irregularidades a sus superiores en 2024. También se atribuye a un mando policial de Porriño la administración del grupo y se apunta a un supuesto conocimiento de la situación por parte de responsables policiales de Vigo y de ese municipio.
Algunos participantes sostienen que el chat era un grupo cerrado de colaboración y coordinación entre agentes de distintos cuerpos para abordar casos como delincuentes fugados o sucesos graves, y niegan que su funcionamiento fuese delictivo. Otros policías consultados, ajenos al grupo, consideran que este tipo de comunicaciones debería realizarse por canales oficiales, entre agentes del mismo cuerpo o especialidad y con teléfonos que garanticen la protección de datos.
Información elaborada a partir de Faro de Vigo.