La científica viguesa que ayuda a acercar la innovación contra el cáncer
La científica viguesa Liliana Alfaya analiza los avances contra el cáncer y el reto de que los tratamientos lleguen a los pacientes.
La científica viguesa Liliana Alfaya Virzì, directiva internacional especializada en el desarrollo de medicamentos, considera que los avances logrados contra el cáncer son enormes, pero advierte de que todavía queda mucho por resolver. En una entrevista con FARO DE VIGO, explica que su trabajo actual se centra también en que los tratamientos lleguen a los pacientes, una cuestión que aborda cada vez que regresa a la ciudad.
Alfaya estudió Biología en la Universidade de Santiago, se doctoró en Biomedicina en Estados Unidos y participó en el Proyecto del Genoma Humano. Durante dos décadas dirigió equipos médicos internacionales en grandes compañías del sector y participó en el lanzamiento de cuatro medicamentos pioneros en siete tipos de cáncer, entre ellos la primera inmunoterapia aprobada contra el melanoma.
La investigadora, que vive en Nueva York, viaja con frecuencia a Shanghái y a Emiratos y pasa largas temporadas en Vigo, asegura que la pregunta que le hacen familiares, amigos y médicos de la ciudad es siempre la misma: «¿Y esto cuándo llega?». A su juicio, un descubrimiento puede difundirse rápidamente, pero un medicamento solo llega al paciente cuando están preparados los sistemas sanitarios, la financiación y la logística.
En casi 30 años de trabajo, ha visto evolucionar la investigación desde las terapias dirigidas y la inmunoterapia hasta las terapias celulares y génicas. Señala que el cáncer se analiza ahora según sus características moleculares y destaca el potencial de las CAR-T, medicamentos vivos fabricados con células del propio paciente, aunque subraya que siguen existiendo grandes necesidades en tumores como los de cerebro, páncreas y ovario.
Alfaya identifica el acceso como uno de los principales retos: muchos tratamientos no llegan a quienes los necesitan por su precio, la logística o la geografía. El desarrollo de un medicamento requiere una media de diez años, ensayos en numerosos países y una inversión de alrededor de 2.000 millones de dólares por producto aprobado, incluidos los fracasos.
La científica viguesa también destaca el ascenso de China como potencia biofarmacéutica. Según explica, el país pasó de representar el 2% del pipeline mundial en 2015 al 30% en 2025, impulsado por reformas regulatorias, el regreso de científicos formados en el extranjero y la inversión pública y privada.
Información elaborada a partir de Faro de Vigo.