El Pozo de los Humos luce su mayor espectáculo tras las lluvias otoñales
Las lluvias otoñales hacen rugir el Pozo de los Humos, una cascada de más de 40 metros en los Arribes del Duero salmantinos.
Las lluvias de estos días convierten el Pozo de los Humos, en los Arribes del Duero salmantinos, en uno de los paisajes más llamativos de Castilla y León. El río Uces aumenta su caudal y la cascada, situada entre Masueco y Pereña de la Ribera, gana fuerza, sonido y espectacularidad.
El salto salva un desnivel de más de 40 metros entre cortados, vegetación y roca. Cuando el agua cae con potencia contra el fondo, levanta una nube de vapor, espuma y pequeñas gotas que recuerda al humo y explica el nombre del enclave.
El Portal de Turismo de Castilla y León describe el Pozo de los Humos como «una de las cascadas más sorprendentes del oeste salmantino». El otoño, especialmente después de varios días de precipitaciones, es uno de los mejores momentos para visitarlo.
Durante el verano, el salto apenas se intuye por la menor cantidad de agua. Con la llegada de las lluvias, en cambio, el río vuelve a bajar con fuerza y transforma este rincón del noroeste de Salamanca, próximo a la frontera con Portugal, en una escapada especialmente atractiva para quienes buscan naturaleza.
La visita requiere precaución: no se recomienda acudir en plena tormenta, ya que el terreno puede estar resbaladizo. También conviene llevar buen calzado y ropa impermeable, y respetar los miradores y caminos señalizados.
Información elaborada a partir de La Opinión de Zamora.