Saltar al contenido
Martes, 27 de octubre de 2026 Edición Zamora · Zamora
22° / 9° Despejado
Última hora
Consumo

El truco viral de la bolsa, vinagre y bicarbonato para limpiar la fregona: qué funciona y qué no

Un truco viral promete dejar la fregona como nueva en 20 minutos. Qué funciona, qué no y cómo lavarla y secarla bien para evitar malos olores.

Redacción · Zamora 2 min de lectura

Una práctica doméstica que circula por las redes sociales promete devolver a la fregona su aspecto de recién comprada en apenas 20 minutos, usando una bolsa, lavavajillas, bicarbonato y un chorro de vinagre de limpieza. El método consiste en introducir la parte textil en la bolsa, cerrarla, dejar actuar la mezcla unos 20 minutos, aclarar después en un cubo con agua limpia y repetir hasta que el agua salga razonablemente clara. Quienes lo comparten aseguran que el agua puede oscurecerse notablemente por la suciedad que se desprende de las fibras.

Sin embargo, el texto advierte de que mezclar bicarbonato y vinagre no es tan eficaz como parece: aunque producen una espuma llamativa, ambos ingredientes reaccionan y se neutralizan en buena medida. La versión más sencilla y recomendable consiste en usar agua templada con una pequeña cantidad de detergente adecuado para el material de la fregona, en un recipiente abierto y siguiendo las indicaciones del fabricante, sin necesidad de cerrar herméticamente una bolsa con productos químicos.

El paso clave es retirar todos los restos de suciedad y jabón con agua limpia, moverla varias veces y escurrirla. Ver el agua sucia no implica, según la información original, que hayan desaparecido todas las bacterias: el lavado ayuda a retirar suciedad y microorganismos, pero no equivale a una desinfección. Si se necesita desinfectar, conviene usar un producto compatible con el material y seguir sus instrucciones, sin mezclarlo con otros limpiadores.

Otro error habitual es guardar la fregona húmeda dentro del cubo, lo que favorece los malos olores y la proliferación de microorganismos. Tras lavarla, lo aconsejable es escurrirla bien, colocarla en un lugar ventilado hasta que se seque por completo y evitar que las fibras queden apelmazadas en el fondo. Limpiar periódicamente el propio cubo también es importante.

En cuanto al lavado a máquina, solo es posible en algunos recambios textiles o de microfibra y siempre que el fabricante lo permita: conviene separar la pieza del mango, usar un detergente adecuado y respetar la temperatura indicada en la etiqueta. Las fregonas que no están pensadas para ello deben limpiarse a mano.

La frecuencia de limpieza dependerá del uso y del tipo de suciedad. La recomendación general es aclarar la fregona tras cada utilización, dejarla secar del todo y hacer lavados más intensos con regularidad, sobre todo si se usa a diario o en zonas como la cocina y el baño.

Información elaborada a partir de La Opinión de Zamora.

Fuente Elaborado por la redacción a partir de La Opinión de Zamora · Ver original

Sección

Comentarios

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Deja tu comentario

Los comentarios se revisan antes de publicarse. No se admiten enlaces.

Más de Consumo en Zamora

Toda la sección →
Este sitio usa cookies propias y de terceros. Más info