Carlos Cuerpo representará al Gobierno en el funeral de Toledo por las víctimas de Urda
Cuerpo acudirá al funeral de Toledo por las 69 víctimas del choque de trenes de Urda, acompañado de Tolón y Rodríguez. Moncloa deja la iniciativa a las familias
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, acudirá en nombre del Ejecutivo al funeral que se celebrará el próximo martes 10 en la Catedral de Toledo, en recuerdo de las 69 víctimas mortales y los heridos del choque de trenes ocurrido el pasado 28 de octubre en Urda. Cuerpo asiste como número dos del Gobierno y tras asumir las funciones de Transportes después de la dimisión de Óscar Puente, según confirman fuentes de Moncloa.
Junto a Cuerpo acompañarán a los Reyes las ministras Milagros Tolón (Educación) e Isabel Rodríguez (Vivienda), ambas naturales de Castilla-La Mancha. Según explica Moncloa, se ha seguido el mismo esquema que en el funeral de Adamuz, en Huelva, al que acudió entonces la vicepresidenta primera y también andaluza, María Jesús Montero.
Pedro Sánchez no suele acudir a actos litúrgicos. Lo hizo por primera vez como jefe del Ejecutivo en junio, durante la visita del Papa a España, en la Sagrada Familia. Tampoco encabezó la delegación española en la misa de inicio del pontificado de León XIV ni asistió a los funerales católicos en memoria de las víctimas de la covid, de la dana de la Comunitat Valenciana o del accidente ferroviario de Adamuz.
Sobre la organización de un funeral de Estado, el Gobierno no quiere tomar la iniciativa. Fuentes de Moncloa dejan la decisión en manos de las víctimas, que todavía no se han constituido en asociación ni están organizadas formalmente, y señalan que son ellas quienes deberían pronunciarse sobre cualquier acto de este tipo. Los familiares no han pedido ninguna reunión con el Ejecutivo ni han trasladado su deseo de que se organice un funeral de Estado.
En el Ejecutivo explican que quieren mantener la máxima delicadeza en un contexto preelectoral, para que ningún acto u homenaje se interprete como un intento de utilizar políticamente a las víctimas. Este enfoque contrasta con lo ocurrido tras el accidente de Adamuz, cuando el Gobierno acordó con la Junta de Andalucía una fecha y un lugar para el homenaje, que se aplazó sin fecha apenas cuatro días después. Según el texto original, anticipar la celebración sin consenso con las familias habría generado rechazo entre ellas.
Información elaborada a partir de El Periódico de Aragón.