Un accidente ferroviario en Urda deja 69 muertos y el informe preliminar revela la posición de los vagones
El informe preliminar de la AITAT aclara la posición de los vagones del AVE y el Iryo tras el choque de Urda, con 69 muertos. Las causas siguen abiertas.
El violento choque de trenes ocurrido el pasado miércoles en Urda (Toledo), con un balance provisional de 69 muertos, dejó desvencijados los vagones del AVE y del Iryo, varios de ellos volcados tras caer por el terraplén de las vías. Las primeras imágenes planteaban una duda: faltaba un vagón del tren de Renfe, ya que se contaban los ocho coches del Iryo, pero solo siete del AVE. El primer informe de la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación Civil (AITAT) aclara ese punto, aunque deja abiertas otras cuestiones.
Según la AITAT, la colisión por alcance se produjo a las 8.53 horas del 28 de octubre, a la altura del PK 118+800 de la vía 2 de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, en la entrada de la estación de Urda. El tren Iryo 6076 Madrid-Sevilla, formado por 8 vagones, llevaba 147 viajeros y 5 tripulantes, y el tren Renfe AVE 2080 Madrid-Sevilla, de 8 coches, transportaba 379 viajeros y 7 tripulantes. El Iryo estaba detenido ante la señal de entrada de la estación cuando fue alcanzado por cola por el AVE, que circulaba a una velocidad estimada de entre 160 y 200 kilómetros por hora. La velocidad exacta no se conocerá hasta que se extraigan los datos del registrador jurídico embarcado.
El impacto hizo que el coche de cabeza del AVE quedara empotrado en el coche de cola del Iryo, y ambos acabaron volcados al pie del terraplén, lo que explica que en las imágenes parezca un único convoy. El resto del AVE quedó descarrilado: seis coches permanecieron sobre la plataforma y el séptimo cayó por el terraplén. El coche 3 quedó además atravesado por un fragmento de carril deformado. En el Iryo descarrilaron todos los coches salvo los dos primeros, y cayeron por el terraplén el de cola y los dos penúltimos.
La AITAT advierte de que todas las hipótesis sobre las causas siguen abiertas y ha evitado "aventurar explicaciones más allá de los datos constatados". Hasta el jueves por la noche no había podido entrevistar a los maquinistas ni a los responsables de circulación, al no encontrarse en condiciones de someterse a entrevistas. Su primer análisis apunta a una "cadena de averías, instrucciones y acciones" que habría conducido a la colisión, sin que actuaran las barreras mitigadoras necesarias, y señala que se analizarán también las averías del sistema LZB que llevaron a la situación de riesgo.
La investigación se encuentra en la fase de recogida de información in situ y de documentación, y en las próximas etapas incluirá entrevistas, inspecciones en otras instalaciones y material rodante, y la revisión del mantenimiento. Las conclusiones se recogerán en el informe final.
Información elaborada a partir de El Periódico de Aragón.