Los panquemaos de Alberic, símbolo de las antiguas rutas del levantinismo
Los panquemaos de Alberic recuerdan las antiguas caravanas de aficionados del Llevant y el vínculo entre el municipio y el fútbol granota.
Los panquemaos de Alberic forman parte de la memoria del levantinismo y de las multitudinarias desplazamientos de aficionados de los años 50. Cuando el Llevant visitaba el estadio de la Murta de Xàtiva, las caravanas de autocares se detenían en el municipio de la Ribera para comprar este dulce típico.
Los hornos de Alberic llegaban a trabajar durante toda la noche para atender la demanda de miles de seguidores. El texto recuerda que Toni Calpe, del Grau, y Manolo Sanchis, de Alberic, coincidieron poco después en el Madrid yeyé y comentaban a menudo aquellas experiencias.
La afición granota destacó durante aquella década por sus grandes movilizaciones, pese a que el club se movía entre Segunda y Tercera División. El artículo atribuye esa fidelidad al vínculo del Llevant con la Valencia marítima y a una identidad forjada también en años de dificultades deportivas y económicas.
El fútbol de entonces, sostiene el autor, estaba más ligado a la gente y a las peñas, frente al modelo actual, marcado por precios más elevados y una creciente gentrificación de los estadios. En ese contexto, reivindica la imagen de los panquemaos de Alberic como símbolo de un fútbol con más esencia y sentimiento.
El texto felicita además a la Delegació de Penyes del Llevant UD por su 75 aniversario y avanza que las obras de la Ciutat Esportiva de Natzaret comenzarán próximamente. También informa de que el Ayuntamiento de València nombrará hijo predilecto de la ciudad al primer presidente del Llevant, cuyo reconocimiento recogerá Pablo Sánchez, presidente del club.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.