La recuperación del puerto de Algeciras avanzó lentamente entre 1704 y 1800
Algeciras recuperó población y actividad portuaria tras 1704, creó su Aduana en 1766 y construyó su primer embarcadero en 1790.
Algeciras comenzó a recuperar su actividad urbana y portuaria tras la destrucción sufrida después de la toma de Gibraltar por las tropas anglo-holandesas en agosto de 1704. La ciudad resurgió entre 1704 y 1720 con la llegada de vecinos procedentes de Gibraltar, las sierras de Cádiz y Málaga, Levante y otros lugares.
Según el profesor Mario Ocaña, la nueva ciudad se desarrolló desde la Marina y la desembocadura del río de la Miel hacia el norte. A mediados del siglo XVIII ya estaban urbanizadas zonas como la Plaza Baja y las calles Tarifa, actual Castelar, y de las Huertas, mientras que persistían solares y viviendas arruinadas en otros puntos.
A pesar de las buenas condiciones naturales de la costa, Algeciras tuvo que esperar casi dos siglos para contar con un muelle con calado y líneas de atraque suficientes. En 1726, el ingeniero militar Jorge Próspero de Verboom destacó la existencia de un fondeadero abrigado entre la desembocadura del río de la Miel y la Isla Verde.
Tras su independencia de San Roque en 1755, la posición de Algeciras y el crecimiento de su población favorecieron el desarrollo de las funciones portuarias. Los barcos de alto bordo fondeaban cerca de la Isla Verde y los faluchos trasladaban pasajeros y mercancías hasta la playa de la Marina. Entre quienes llegaron de este modo figuran Leandro Fernández de Moratín, en 1796, François-René de Chateaubriand, en 1807, y Lord Byron, en 1809.
La Aduana de Algeciras quedó establecida con carácter definitivo mediante una Real Orden de 29 de junio de 1766. Había sido creada en 1742, pero fue anulada tras las protestas de comerciantes de Cádiz y Tarifa. El Ayuntamiento construyó en 1790 el primer embarcadero de madera, en la margen izquierda del río de la Miel.
La recuperación se vio condicionada por la cercanía de Gibraltar, la militarización de la zona y la oposición de autoridades provinciales de Cádiz y Málaga. Además, la Matrícula de Mar del litoral del Estrecho estuvo radicada en Tarifa hasta 1786; desde 1787, Algeciras fue ganando relevancia administrativa y se consolidó como base de la flota española durante el bloqueo de Gibraltar de 1779 a 1783.
Información elaborada a partir de Europa Sur.