Un acusado del crimen de Natzaret es hermano de una víctima del tiroteo de Alzira
El juicio por el crimen de Natzaret menciona a Alzira porque uno de los acusados es hermano de una víctima del tiroteo de septiembre.
El juicio por el crimen cometido en una iglesia evangélica de Natzaret ha comenzado con el testimonio de Rosario, madre de Antonio Flores Castro, asesinado de una cuchillada, y de Israel, herido de extrema gravedad. Entre los acusados figura Joaquín M. M., de 67 años, hermano de la víctima mortal del tiroteo ocurrido en Alzira el pasado septiembre.
Los hechos juzgados sucedieron el 2 de mayo de 2025. La Fiscalía acusa a Diego M. M., su hijo José M. M. y Joaquín M. M. de matar a Antonio, de 24 años, e intentar acabar con la vida de Israel, que entonces tenía 16 años y sobrevivió a las heridas.
Durante la sesión, Rosario relató cómo trasladó a sus hijos al hospital con ayuda de una pareja que detuvo su vehículo. Según su declaración, vio que Antonio tenía una herida con exposición de las vísceras después de que se produjera una pelea en el exterior del templo.
Los padres de las víctimas también explicaron ante el jurado el origen de la disputa, que comenzó durante un culto celebrado cinco días antes. La discusión se agravó a través de mensajes en grupos de WhatsApp de la iglesia, con amenazas dirigidas a la familia Flores Castro, según sus testimonios.
La Fiscalía solicita 96 años de prisión, 32 para cada acusado: 20 por el asesinato consumado de Antonio y 12 por el asesinato intentado de Israel. La acusación particular pide además que se aplique una agravante por motivación machista, al considerar que el conflicto empezó después de que Rosario hiciera un gesto a uno de los acusados durante el culto.
Los acusados todavía no han declarado, ya que sus abogados han solicitado que lo hagan al final del juicio. La Policía Nacional los localizó tras su fuga en Málaga, en el caso de Diego y José, y en Alzira, en el de Joaquín.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.