El alumnado de la UNIA impulsa la restauración del piano de Lorca en Baeza
El alumnado de la UNIA impulsa en Baeza una campaña de firmas para restaurar el piano que Federico García Lorca tocó junto a Antonio Machado.
El alumnado de los Cursos de Verano de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) ha promovido en Baeza una campaña de recogida de firmas para restaurar el piano que Federico García Lorca tocó en 1916 durante una velada junto a Antonio Machado en el Antiguo Casino.
Los estudiantes, principalmente del curso de poesía, consideran que el instrumento constituye un bien cultural de gran valor para la memoria histórica, literaria y musical de Baeza. La iniciativa busca asegurar su conservación física y funcional ante el deterioro que presenta.
La campaña cuenta con el respaldo mayoritario del alumnado, el profesorado y el personal de la UNIA. Las firmas han sido entregadas a la dirección de la Asociación Nuevo Casino de Baeza, con la que los promotores esperan colaborar en futuros proyectos de restauración, difusión y puesta en valor del piano.
Uno de los impulsores, José Enrique Fernández, explica que la iniciativa comenzó hace unos dos años, cuando varios estudiantes comprobaron que el piano se encontraba en una planta del edificio, protegido con dos alcayatas y un candado para impedir que se levantara la tapa. Posteriormente, el grupo trató de conocer la situación legal del instrumento y contactó tanto con el Ayuntamiento como con la entidad propietaria, sin obtener respuesta inicialmente.
Una reunión celebrada durante la semana del 18 de agosto entre representantes del alumnado y la junta directiva del Casino permitió acordar la necesidad de actuar. De ese encuentro surgió la campaña de firmas, concebida como una primera medida para impulsar la restauración y mejorar la conservación del instrumento.
La velada tuvo lugar en junio de 1916, cuando García Lorca, con 18 años, visitó Baeza en un viaje de estudios organizado por la Universidad de Granada. En el Antiguo Casino, Machado leyó poemas de Rubén Darío y recitó, según los relatos, La tierra de Alvargonzález, mientras Lorca interpretó varias piezas al piano.
La visita influyó en la trayectoria literaria del autor y quedó reflejada en Impresiones y paisajes, publicado en 1918, con textos dedicados a Baeza como Ciudad perdida y Un palacio del Renacimiento, este último centrado en el Palacio de Jabalquinto, actual sede Antonio Machado de la UNIA.