Barbate recibe 15 ibis eremita tras una migración guiada de 2.500 kilómetros
Barbate recibe 15 ibis eremita tras una migración guiada de 2.500 kilómetros. La provincia ya cuenta con cerca de 300 ejemplares en libertad.
El aviario de la finca de San Ambrosio, en Barbate, ha recibido a 15 ejemplares juveniles de ibis eremita que han completado una migración guiada de unos 2.500 kilómetros desde Alemania. Las aves han sido acompañadas por un equipo humano equipado con paramotor.
Los ejemplares proceden de la colonia de Tierpark Rosegg, en Carintia (Austria), y comenzaron el viaje el pasado 18 de agosto desde el aeródromo de Binningen, en Hilzingen (Alemania). Ahora permanecerán alrededor de dos semanas en San Ambrosio para aclimatarse al entorno gaditano.
La llegada forma parte de la colaboración entre el Proyecto Eremita andaluz, impulsado por la Junta y el Zoobotánico de Jerez, y el programa europeo LIFE Northern Bald Ibis. El objetivo es establecer una ruta migratoria entre Centroeuropa y Andalucía y ofrecer a estas aves un lugar seguro para pasar el invierno.
El recorrido comenzó con 30 juveniles. Quince fueron recibidos en Gerona por la Fundación Alive para contribuir a crear una población intermedia, mientras que los restantes continuaron hacia Valencia y entraron en Andalucía por Jaén antes de llegar a Barbate.
La provincia de Cádiz alberga cerca de 300 ibis eremita en libertad. La campaña reproductora de 2026 se ha cerrado con al menos 53 pollos volados, el segundo mejor registro del periodo 2015-2026, solo por detrás de los 56 contabilizados en 2025.
El Tajo de La Barca de Vejer concentró el principal resultado reproductor, con 39 jóvenes volados, mientras que Castilnovo, en Conil, aportó al menos otros 14. En la torre de San Ambrosio, entre 14 y 17 parejas mostraron comportamientos reproductores, aunque ninguna consiguió sacar adelante descendencia esta temporada.
La Junta prevé ampliar el proyecto con un nuevo punto de liberación en la finca Poca Sangre, en Medina Sidonia. El espacio contará con un aviario de aclimatación, cajas nido y medidas de protección en tendidos eléctricos, además de anillas y dispositivos GPS para seguir la evolución de las aves.