El antiguo asilo de la Ciutadella, de depósito de agua a biblioteca
La biblioteca de la UPF ocupa un antiguo depósito de agua y asilo municipal ligado a la Exposición Universal de Barcelona de 1888.
El edificio que hoy alberga la biblioteca de la Universitat Pompeu Fabra, en la calle Wellington y frente al muro del Zoo de Barcelona, conserva la memoria de varios usos vinculados a la historia de la ciudad. Una inscripción sobre la piedra todavía recuerda su etapa como Asilo Municipal del Parque.
La construcción fue concebida por el maestro de obras Josep Fontseré como un depósito de agua para abastecer la cascada del parque de la Ciutadella. El agua se almacenaba sobre el techo, sostenido por una red de arcos y columnas que siguen definiendo el espacio interior de la biblioteca.
Tras la Exposición Universal de 1888, el gran espacio entre los arcos acogió inicialmente el Pabellón de la Minería y Construcción. El recinto estaba conectado con el parque mediante un puente sobre la calle Wellington, hoy desaparecido, cuyos restos de las escalinatas aún pueden verse en el actual Zoo.
Después de la exposición, el Ayuntamiento convirtió el edificio en un centro asistencial y de beneficencia. Allí fueron internados pobres encontrados en la calle, personas imposibilitadas para trabajar, ancianos sin recursos, menores abandonados y personas consideradas dementes. También ofrecía alojamiento nocturno a quienes podían pagar una pequeña cantidad.
Los enfermos eran trasladados al Hospital de la Santa Creu, mientras que los forasteros sin recursos eran enviados a una estación de tren para regresar a su lugar de origen. El edificio mantuvo su función de asilo hasta 1977; antes de convertirse en biblioteca también fue almacén de los bomberos, dependencias de la Guardia Urbana y archivo judicial.
En la recuperación del inmueble, encargada por el Ayuntamiento una década después del cierre del asilo, intervino un joven Antoni Gaudí, entonces ayudante de Fontseré. La Universitat Pompeu Fabra adquirió el edificio en 1992 y la biblioteca abrió en 1999, preservando una pieza singular del paisaje arquitectónico de la Ciutadella.
Información elaborada a partir de La Vanguardia (Barcelona).