La figa de moro, invasora en Catalunya y aprovechable como fruta de temporada
La figa de moro es una planta invasora en Catalunya, pero sus frutos son nutritivos y pueden consumirse con precaución.
La figa de moro está considerada una planta invasora en Catalunya, según el catálogo de especies de la Generalitat, que incluye tres tipos: Opuntia màxima, Opuntia dillenii y Opuntia stricta. Originaria principalmente de América Central, se ha extendido por el territorio y compite con la vegetación natural.
Como la planta vuelve a brotar después de ser cortada, una de las opciones para evitar que los frutos se pierdan es consumirlos. La recolección, sin embargo, requiere precaución: se recomienda utilizar guantes resistentes o un palo acabado en hierro para desprender las piezas sin entrar en contacto con las pequeñas espinas.
Una vez recogidos, los frutos pueden colocarse en una caja con arena, taparla y sacudirla para retirar las púas. También se pueden hacer rodar por el suelo. Si ya se han comprado sin espinas, se pueden pelar sujetándolos con un tenedor y retirando la piel con un cuchillo.
La dietista-nutricionista Anna Grífols explica que la fruta aporta fibra, agua y compuestos bioactivos como polifenoles y betalaínas, responsables en parte de sus tonos rojos y violáceos. También considera que puede formar parte de una alimentación saludable y de proximidad, ya que se encuentra en distintos puntos de Catalunya, incluida el área de Barcelona.
Grífols señala que algunos estudios han observado posibles efectos favorables sobre el colesterol, aunque la evidencia en humanos todavía es limitada. Por ello, las revisiones sistemáticas no permiten considerarla una herramienta para perder peso ni un tratamiento contra la diabetes. Sus semillas son comestibles, pero pueden resultar molestas, y es importante retirar correctamente las espinas de la piel.
Información elaborada a partir de Ara.