Omella reivindica el trato a los vecinos en su última Mercè como arzobispo
Omella celebra su última misa de la Mercè como arzobispo y reivindica que la grandeza de Barcelona depende del trato a sus habitantes.
Juan José Omella ha celebrado este jueves su última misa de la Mercè como arzobispo de Barcelona, tras 30 años y dos días como obispo. El oficio se ha celebrado en la basílica de la Mercè con la presencia del alcalde, Jaume Collboni, y representantes de los grupos municipales y de otras instituciones.
Durante la homilía, Omella ha afirmado que la grandeza de Barcelona no se mide solo por sus edificios, su prestigio o su proyección internacional, sino por la capacidad de sus habitantes de reconocerse como hermanos. El cardenal ha defendido una ciudad abierta a las personas pobres, necesitadas y llegadas de otros lugares.
El arzobispo también ha advertido de las nuevas formas de cautiverio que afectan a muchas personas, como la soledad no deseada, el miedo al futuro, la pobreza, las adicciones, el resentimiento y la pérdida de esperanza.
La misa ha contado con la participación de los obispos de Sant Feliu de Llobregat, Xabier Gómez; de Terrassa, Salvador Cristau; y del auxiliar de Barcelona, David Abadías. También han asistido el presidente del Parlament, Josep Rull; el conseller de Justícia, Ramon Espadaler; y los presidentes municipales Jordi Martí, de Junts, y Daniel Sirera, del PP.
Omella ha aludido además a la visita del papa León XIV a Barcelona el pasado junio, uno de los hitos recientes de su etapa al frente del arzobispado. Su relevo se espera en un plazo corto, aunque todavía no se ha hecho público quién será su sucesor.
Información elaborada a partir de El Periódico (Barcelona).