La playa de Bellreguard se vuelca en la limpieza tras el paso de la dana Adam
La playa de Bellreguard afronta la limpieza tras la dana Adam con graves daños materiales y una fuerte ola de solidaridad vecinal.
La playa de Bellreguard ha amanecido este martes con decenas de vecinos achicando agua de viviendas y vehículos tras el paso de la dana Adam. El barro, los daños materiales y las tareas de limpieza han marcado la jornada, aunque en la zona no se han registrado desgracias personales.
Las casas de planta baja han quedado especialmente afectadas, mientras grúas retiraban coches, electricistas trataban de restablecer el servicio y las bombas extraían agua. La solidaridad vecinal ha sido constante, con residentes ayudándose para sacar muebles, levantar enseres y limpiar calles y locales.
Jaume Pastor ha explicado que, cuando sonó la alarma, recogió a sus dos hijos, de nueve meses y cinco años, y se trasladó con su familia a la casa de su madre, situada en una zona alta. Según su testimonio, el agua subió de repente en cuestión de cinco minutos.
Otro vecino ha señalado que el agua alcanzó 78 centímetros en la calle y 52 en el interior de su vivienda. Toni ha calificado la situación de «catástrofe» y ha calculado que reponer muebles, paredes, puertas y electrodomésticos le costará unos 15.000 euros.
María, que regenta desde hace 26 años un bar en el paseo marítimo de Bellreguard, ha asegurado a Levante-EMV que nunca había visto nada igual. Aunque ya sufrió una inundación hace seis años y vivió el temporal Gloria, ha afirmado que ninguno de esos episodios fue comparable. Un exconcejal de Gandia le ha prestado un piso durante dos noches, mientras los vecinos colaboraban en la limpieza del local y de su vivienda.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.