La flota artesanal de Bermeo reduce a la mitad sus capturas de bonito
La cofradía de Bermeo descarga 414.910 kilos de bonito, un 48,8% menos que el verano pasado, por el desplazamiento de la especie.
La costera del bonito ha terminado sin el alivio esperado para la flota de artes menores de Bizkaia, que opera principalmente desde Bermeo. La cofradía bermeana ha registrado esta temporada la descarga de 414.910 kilos de bonito, frente a los más de 810.000 del verano pasado, un descenso aproximado del 48,8 %.
Los arrantzales atribuyen parte de las dificultades al cambio en el comportamiento de la especie. Según las cofradías, las temperaturas del Cantábrico, entre dos y tres grados superiores a lo habitual, han desplazado el bonito hacia aguas más frías y alejadas.
Las embarcaciones de artes menores tienen limitaciones operativas para llegar a esos caladeros. Cada milla adicional implica más tiempo de navegación y un mayor consumo de combustible, lo que eleva los costes de cada salida. El sector llega a esta situación después de meses complicados por la reducción de la pesca de verdel y el incremento de los gastos de explotación.
El bonito del norte es una de las pesquerías estacionales con mayor importancia económica y social para el Cantábrico. En Bermeo, la menor oferta elevó el precio medio en lonja hasta los 4,40 euros por kilo, frente a una media general de primera venta de 3,77 euros.
La campaña comenzó a finales de mayo, cuando el barco bermeano Gure Fátima descargó 2.100 kilos en Burela, vendidos a una media de 8,73 euros por kilo. El pesquero, patroneado por Alex González, localizó entonces las capturas a más de mil millas náuticas, más de 1.800 kilómetros, de distancia.
Aunque estaba previsto que la costera se prolongara hasta finales de octubre, las cofradías señalan que el bonito se encuentra ya demasiado alejado. La cuota estatal todavía no se ha agotado: se han pescado 17,5 millones de kilos de un máximo permitido de 27,9 millones.
Información elaborada a partir de El Correo (Bizkaia).