BasqueFIK y el clúster de salud buscan impulsar la inversión en Euskadi
BasqueFIK y Basque Health Cluster proponen unir finanzas y salud para impulsar la inversión y el empleo biosanitario en Euskadi.
El clúster financiero vasco, BasqueFIK, y Basque Health Cluster plantean reforzar la colaboración entre ambos sectores para facilitar el crecimiento de las empresas biosanitarias en Euskadi. Un informe conjunto destaca que el ecosistema vasco de la salud facturó 9.500 millones de euros en 2024 y que la industria biosanitaria reúne a 300 compañías, con 1.104 millones de euros de facturación y 5.384 empleos cualificados.
El documento señala que el sector financiero e inversor vasco representa entre el 8% y el 10% del PIB de Euskadi y agrupa a más de 300 entidades y 50.000 profesionales. Sin embargo, los autores consideran que la salud ha sido en muchas ocasiones un ámbito poco conocido para los inversores, debido a sus largos ciclos de desarrollo, sus necesidades de capital especializadas y unos plazos de generación de valor diferentes a los de otras actividades.
BasqueFIK y Basque Health Cluster defienden que el desarrollo de las tecnologías sanitarias y biomédicas puede convertirse en un motor de actividad económica, empleo cualificado y arraigo territorial. Entre sus fortalezas citan el conocimiento sectorial, la proximidad entre agentes, la capacidad para atraer y retener talento y el compromiso con la soberanía sanitaria.
El director general de BasqueFIK, Iker Ojembarrena, advierte de que el crecimiento de estas empresas no dependerá solo del talento científico y tecnológico, sino también de reforzar sus capacidades de gestión, financiación e inversión. Según explica, los proyectos pueden requerir unos 300.000 euros en su puesta en marcha y alcanzar necesidades de hasta 10 millones durante las fases de crecimiento y expansión.
La estrategia propuesta combina financiación privada, inversión pública y marcos fiscales que incentiven la entrada de capital. Entre las fórmulas planteadas figuran estructuras de coinversión público-privada, mecanismos de acompañamiento para reducir riesgos en etapas críticas y una mejor conexión entre proyectos de salud previamente evaluados, fondos de capital riesgo, deuda especializada, empresas familiares e inversores del territorio.
El informe también reclama instrumentos públicos ágiles y estables, así como una mayor profesionalización de la gobernanza para reducir las fricciones entre compañías e inversores. La iniciativa se enmarca en el potencial que el Plan de Industria Euskadi 2030 atribuye a las tecnologías sanitarias y biomédicas, un ámbito relevante para el tejido económico de la comunidad y para Bilbao como capital vasca.
Información elaborada a partir de Deia.