Pradales condena los disturbios de Bilbao y alerta de la normalización de la violencia entre jóvenes
Pradales condena los disturbios de Bilbao, con casi veinte detenidos, y alerta de la normalización de la violencia juvenil y de la polarización política.
El lehendakari, Imanol Pradales, expresó este martes su preocupación por los altercados registrados la víspera en Bilbao y advirtió de que el problema va más allá de los propios incidentes: a su juicio, existe una creciente normalización de la violencia entre los jóvenes. Durante su intervención en el undécimo encuentro de Uzturre Foroa, celebrado en Tolosa, reclamó que se investiguen los hechos y que sus responsables afronten las consecuencias. Los disturbios dejaron casi una veintena de detenidos, la mitad de ellos menores de edad.
Pradales se preguntó qué está ocurriendo en el país para que personas tan jóvenes protagonicen episodios de semejante violencia, y rechazó presentar estos comportamientos como una forma de diversión. Según dijo, justificar las agresiones resulta "intolerable e inaceptable". Recordó que condenó los incidentes "de forma muy clara y explícita casi al momento" y defendió que la posición del Gobierno vasco es "ética y política inequívoca".
En el evento 'Diálogo con el Lehendakari. Retos y prioridades de Euskadi', el lehendakari sostuvo que los altercados no surgieron de manera espontánea. Explicó que había una preparación previa y que la supuesta llegada a Bilbao del agitador Vito Quiles, que finalmente no acudió, habría servido como excusa para desencadenar los incidentes. "Había algo organizado previamente", afirmó, y apuntó a "una organización más o menos sofisticada" detrás de lo sucedido.
Pradales habló también de una "banalización de la violencia" en ámbitos como el fútbol, las redes sociales o el ocio, y mostró su inquietud por qué referentes existen en algunas casas, escuelas o lugares para que el uso de la violencia pueda justificarse. Aunque defendió la actuación de la Ertzaintza, cuestionada por una supuesta falta de previsión, consideró necesario hacer "un análisis fino de lo ocurrido". Según su relato, las manifestaciones transcurrían de forma pacífica hasta que se produjo una provocación organizada.
Más allá de Bilbao, el lehendakari dibujó un panorama político marcado por la polarización y advirtió de que 2027 será "un año muy complicado". Se mostró inquieto por el resultado de las elecciones generales previstas para el 29 de noviembre y por el avance de la derecha y la ultraderecha. "Veo a un PP débil y un Vox muy fuerte", señaló, y advirtió de que un eventual gobierno de PP y Vox supondría "una agresión a la identidad vasca", a la que calificó como "la peor de las hipótesis para este pueblo".
Información elaborada a partir de Deia.