Siete pautas para cocinar de forma más segura y reducir sustancias nocivas
Controlar la temperatura, elegir bien los utensilios y ventilar la cocina ayuda a reducir sustancias nocivas al cocinar.
Cocinar de forma saludable no depende únicamente de elegir buenos ingredientes. Controlar la temperatura, seleccionar materiales adecuados, utilizar bien los recipientes y mantener la cocina ventilada ayuda a reducir la exposición a determinadas sustancias y a preparar los alimentos de forma más segura, también en los hogares de Bilbao y Bizkaia.
Conviene evitar que los alimentos se quemen o se carbonicen. Las cocciones superiores a 120 grados pueden favorecer la formación de acrilamida en productos ricos en almidón y azúcares, como las tostadas, las patatas, las croquetas empanadas o algunos cereales. En carnes y pescados, también se recomienda evitar que se quemen o que estén en contacto directo y prolongado con las llamas.
Para cocinar, es aconsejable priorizar materiales destinados al uso alimentario, como el acero inoxidable, el vidrio, el hierro o la cerámica de calidad. Las sartenes antiadherentes no deben calentarse vacías a temperaturas muy elevadas y conviene sustituirlas si presentan arañazos profundos, desprendimientos o daños importantes.
Los recipientes deben utilizarse según su finalidad. El vidrio puede servir para conservar y recalentar comida, mientras que los envases de plástico deben indicar que son aptos para el uso previsto. Los recipientes de un solo uso no deberían emplearse habitualmente para calentar, congelar o almacenar alimentos si el fabricante no lo autoriza.
Alternar técnicas como el vapor, el hervido, los guisos, el horno o los salteados permite no depender siempre de temperaturas muy altas. Además, una buena ventilación, especialmente al freír o asar, ayuda a reducir el humo y otros productos generados durante la cocción.
La limpieza y el mantenimiento completan estas recomendaciones. Es importante lavar las superficies, sustituir utensilios con grietas, corrosión o desprendimientos y limpiar periódicamente la campana, sus filtros y las zonas donde se acumula grasa. El objetivo no es eliminar materiales de forma indiscriminada, sino utilizarlos correctamente y evitar excesos de temperatura y alimentos quemados.
Información elaborada a partir de Deia.