Una arquitecta vizcaína reconvertida en emprendedora relata cómo la discriminación la llevó a cambiar de rumbo
Una arquitecta que dejó su profesión relata en Deia las trabas por ser mujer y cómo EmakumeEkin le ha ayudado a emprender.
Una arquitecta que ha cambiado de registro profesional y que hoy es socia de la asociación EmakumeEkin explica en una entrevista publicada por Deia los obstáculos que ha encontrado en el camino. Según relata, en algunos trabajos llegó a ser tomada por la secretaria del arquitecto, y sentía que debía demostrar más que sus compañeros hombres. Ella misma reconoce que su vocación original era Bellas Artes, pero la presión social de la época le llevó a estudiar arquitectura.
Desde hace once años forma parte de EmakumeEkin como emprendedora. Su empresa, Detalleres, utiliza el libro como herramienta de conexión creativa para organizaciones como fundaciones o museos, con propuestas dirigidas a públicos desde los dos años. Explica que el trabajo se basa en la cooperación y en el uso de las manos y el papel, frente a la digitalización dominante.
La entrevistada subraya la importancia de las jornadas INNPower, donde, según cuenta, las mujeres comparten experiencias y generan redes de contacto. Señala que, por su carga histórica y social, las mujeres tienden a conectar más entre ellas y a mostrarse más solidarias que los hombres, aunque también advierte de que a menudo deben adaptar sus horarios para conciliar.
Asimismo, combina su formación en arquitectura con su vocación artística en talleres que unen patrimonio industrial y recuperación de la memoria. Sobre el apoyo recibido, afirma que la asociación le ha dado el impulso necesario para mirar hacia delante.
Información elaborada a partir de Deia.