San Julián, el santo burgalés que da nombre a una calle de la ciudad
La calle San Julián recuerda en Burgos al santo nacido en la ciudad, cuya devoción comenzó en 1700 con la llegada de una reliquia.
La calle San Julián recuerda en Burgos a uno de los dos santos canonizados nacidos en la ciudad, junto a San Rafael Arnáiz. El dato aparece recogido por el Padre Conde en su libro Burgos, su memoria callejera.
La vía es peatonal en su primer tramo, una actuación realizada durante el mandato municipal anterior que alivió el paso de los peatones ante la estrechez de la calle y la cantidad de vehículos que la atravesaban. El segundo tramo mantiene el tráfico rodado.
La devoción burgalesa por San Julián comenzó en 1700, cuando llegó a la Catedral una reliquia del santo. El Ayuntamiento levantó entonces una capilla frente al convento de la Victoria, donde se le veneraba cada 28 de enero y se celebraba una romería por la tarde.
Con el tiempo, esta tradición desapareció y la capilla fue derribada. En la década de 1980 se construyó una parroquia en la plaza de Guadalajara, en el barrio donde nació San Julián.
San Julián nació en Burgos en 1128, estudió en Palencia y fue nombrado arcediano de Toledo en 1196. Posteriormente fue obispo de Cuenca, donde murió el 28 de enero de 1208. Sus restos incorruptos se conservan en una arqueta de plata situada en el altar de la capilla dedicada al santo, en un ábside de la Catedral de Santa María y San Julián de Cuenca.
La calle San Julián comienza en la calle de San Pablo y termina en la calle Salas. También cuenta con accesos desde el Bulevar del Ferrocarril y la plaza de San Julián.
Información elaborada a partir de Burgosconecta.