Un accidente en Urda reabre el debate sobre la seguridad del AVE Madrid-Andalucía
Análisis de Europa Sur sobre el accidente de Urda: fallos de señalización, la línea Madrid-Sevilla de 1992 y la seguridad del AVE.
Tras el accidente ocurrido en Urda, el Gobierno trasladó en las primeras horas que el origen de la catástrofe estaba en un fallo humano cometido por un operador del centro de control de Atocha. En ese contexto se enmarcan la comparecencia del ministro de Transportes, Óscar Puente, y la difusión de las grabaciones de las comunicaciones entre ese centro y los maquinistas de los trenes implicados. Según el artículo de opinión publicado por Europa Sur, este enfoque no basta para explicar lo sucedido.
El autor reconoce que se dieron órdenes equivocadas que provocaron el choque entre un AVE de Renfe y un Iryo que estaba detenido. Sin embargo, sostiene que la situación no se habría producido si los sistemas automáticos de seguridad no hubieran fallado y si la línea Madrid-Sevilla, inaugurada en 1992, hubiera renovado su equipamiento de señalización y control, que lleva años obsoleto.
El texto recuerda que el accidente se suma al ocurrido hace menos de diez meses en Adamuz y considera que ambas tragedias evidencian la necesidad de una revisión a fondo de la conexión de alta velocidad entre Andalucía y Madrid. Según el autor, el problema ya no son solo los retrasos y cancelaciones, sino la seguridad de los usuarios, que afecta a la infraestructura, a su mantenimiento y a su control.
Para el columnista, lo ocurrido en Urda es «mucho más que un fallo humano» y responde a un modelo de gestión que habría permitido el deterioro de un servicio que estuvo a la vanguardia mundial en calidad y eficacia. Añade que los responsables deberán dar cuenta de sus actuaciones y que atribuir la culpa al error humano es un comportamiento que critica con dureza.
Información elaborada a partir de Europa Sur.