Aragón afronta un verano negro con casi 50.000 hectáreas calcinadas
Aragón afronta un verano especialmente grave por los incendios, con casi 50.000 hectáreas quemadas y todavía un mes de verano por delante.
Aragón ha sufrido uno de los veranos más complicados que se recuerdan por los incendios forestales, con una superficie estimada de casi 50.000 hectáreas quemadas cuando todavía queda un mes de verano.
El incendio de Las Peñas de Riglos, en Huesca, declarado el 10 de agosto y dado por controlado 11 días después, ha sido el último y también el más grave de esta sucesión de fuegos.
La evolución de los incendios mantiene la preocupación en la comunidad aragonesa, donde el fuego no ha dado tregua durante las últimas semanas.
La cifra de superficie afectada aún no es definitiva y podría variar cuando concluyan las evaluaciones oficiales. La situación pone de relieve la gravedad de una campaña especialmente complicada en el conjunto de Aragón.