Fin de la acampada en Sol, pero no el malestar de los indignados
Fernando Jáuregui analiza el fin de la acampada en Sol y el malestar que persiste ante las elecciones del 29 de noviembre.
Fernando Jáuregui, en un artículo de opinión publicado por OTR/PRESS desde Madrid, analiza el desmontaje de tiendas de campaña en la Puerta del Sol coincidiendo con la dimisión del delegado del Gobierno en Madrid. Según el autor, la acampada, una de las más largas en la historia de la plaza, ha ido perdiendo fuerza, aunque advierte de que las causas del malestar que la originaron siguen presentes.
El columnista compara este nuevo movimiento con el del 15M de mayo de 2011 y señala que, en esta ocasión, las protestas han tenido un tono más violento y connotaciones nacionales e internacionales más severas. Menciona episodios de violencia juvenil en Barcelona y en otros puntos de España, que considera difíciles de justificar.
Jáuregui sitúa estas movilizaciones en un contexto de campaña electoral previa a las elecciones del 29 de noviembre, que describe como especialmente crispada. Entre los factores que enumera figuran las causas judiciales pendientes, el regreso previsto de Carles Puigdemont, las polémicas en torno a la ley de nietos y el caos vivido en Ceuta, además de las protestas del campo previstas en Madrid y una huelga general convocada para el 11 de noviembre.
El autor concluye que la verdadera mayoría de indignados son los ciudadanos que no acampan ni se benefician de un mal uso del poder, a los que describe como una mayoría silenciosa cada vez más reducida al silencio.