El regadío del Canal de Manganeses afronta cambios con el agua del Tera
La Comunidad de Regantes del Canal de Manganeses espera definir con Confederación la captación del Tera y avanzar en su modernización.
La Comunidad de Regantes del Canal de Manganeses prepara la modernización de una red que afecta a unas 3.000 hectáreas, mientras espera que la Confederación Hidrográfica del Duero concrete las condiciones para trasladar la captación de agua del sistema Órbigo al Tera. Su presidente, José Aurelio Cobreros, señala que el plano parcelario presentado ya cuenta con el visto bueno del organismo de cuenca, aunque todavía quedan trámites pendientes.
La entidad necesita conocer qué caudal podrá captar y si la toma será continua o estará limitada a determinadas franjas horarias. Esta decisión condicionará la futura concesión y los costes energéticos del sistema, además de tener en cuenta las concesiones y usos vinculados a los embalses de Iberdrola. Cobreros espera reunirse con Confederación antes de que termine el año, aunque advierte de que los plazos administrativos y el periodo electoral pueden ralentizar el proceso.
Mientras tanto, la comunidad ha encargado a la empresa zaragozana Cingral la redacción del proyecto técnico de modernización. Cobreros calcula que podría estar prácticamente terminado a mediados del próximo año, pero su conclusión depende de la concesión de agua y de la concentración parcelaria. El presidente espera que el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León pueda iniciar las primeras gestiones de concentración a principios del próximo año, aunque todavía no hay una fecha confirmada.
La reorganización de las fincas busca facilitar el trabajo de la maquinaria y reducir los desplazamientos, que en algunos casos pueden costar más que la propia labor agrícola. La modernización también permitirá ahorrar agua mediante una gestión más eficiente del riego. «Los costes de desplazamiento son mayores en muchos casos que el coste de hacer el trabajo en la parcela», advierte Cobreros.
La redacción del proyecto supone un desembolso aproximado de medio millón de euros. Para adelantar los pagos a Cingral, la comunidad ha solicitado un préstamo que devolverá con las próximas cuotas de los regantes. Estas han subido de 100 a 125 euros por hectárea, a los que se añaden otros 25 euros para financiar la modernización.
El canal, en servicio desde 1971 y con nueve kilómetros de longitud revestidos de hormigón, requiere reparaciones periódicas y ha sufrido daños por las inundaciones del pasado año. Cobreros explica que la comunidad debe mantener la infraestructura hasta que se complete el cambio, pese a que las ayudas existentes se orientan a la modernización y no al mantenimiento de redes antiguas. «Tenemos que seguirlo manteniendo hasta el último día», afirma.
Información elaborada a partir de La Opinión de Zamora.