La nueva ley agraria busca que el campo de Consell mantenga su actividad
La nueva ley agraria balear vincula viviendas rurales y actividad agraria, con efectos sobre el futuro del campo de Consell.
La nueva ley agraria aprobada por el Consell de Govern plantea que el suelo rústico recupere como prioridad su función agraria. La norma afecta también a municipios como Consell, donde el territorio rural deberá compatibilizar su protección con la viabilidad de las explotaciones.
El texto vincula las nuevas viviendas en suelo rústico al mantenimiento de una actividad agraria, con el objetivo de evitar que construir se convierta en el único destino posible del campo. La medida busca preservar el territorio y reforzar el papel de quienes trabajan la tierra.
La ley también amplía las actividades complementarias, contempla las agroestancias y permite generar energía renovable vinculada a las explotaciones. Estas opciones pretenden aumentar los ingresos de los agricultores, favorecer el relevo generacional y evitar el abandono de fincas.
El reto será encontrar un equilibrio entre la protección frente a la presión urbanística y la necesidad de que las fincas tengan futuro. El sector necesita apoyo, agua, canales de comercialización y consumidores que valoren el producto local.
El debate tiene una incidencia directa en Consell por la presencia de suelo rústico y actividad agraria en el municipio, aunque el texto no concreta medidas específicas para la localidad. La norma plantea, en conjunto, que el campo no sea únicamente un paisaje, sino un espacio con actividad económica y agricultores que puedan vivir de su trabajo.
Información elaborada a partir de Ultima Hora.