La nueva Ley Agraria condicionará las viviendas rústicas a mantener la actividad
La Ley Agraria balear vinculará las nuevas viviendas rústicas de más de 100 m² a mantener una actividad agraria, también en Consell.
El Consell de Govern ha aprobado el proyecto de Ley Agraria de Baleares, que condiciona la construcción de viviendas unifamiliares de más de 100 metros cuadrados en suelo rústico a que la finca mantenga una actividad agraria. La medida también afecta al suelo rústico de Consell.
La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha defendido que se refuerza la función agraria de estos terrenos, que deberán priorizar la agricultura frente a los usos residenciales. Según ha explicado, las nuevas viviendas deberán vincularse a una actividad agraria directa, a payeses profesionales o a la incorporación de los terrenos a un banco público de tierras.
El proyecto, que todavía deberá ser aprobado por el Parlament, amplía las actividades complementarias para las explotaciones agrarias. Las agroestancias mantendrán un máximo de seis plazas turísticas, pero podrán ubicarse en dependencias de la explotación distintas de la vivienda principal, como corrales, almazaras o garajes que no estén en uso.
Para acogerse a esta posibilidad, las explotaciones deberán estar registradas como preferentes desde hace al menos cuatro años y las construcciones no podrán estar fuera de ordenación. La norma permitirá reformarlas y ampliar hasta un 20 % su volumen inicial para adaptarlas como alojamiento.
Las plazas se contabilizarán dentro de la bolsa de alojamientos de los consells insulars, que deberán reservar un mínimo del 10 % de las plazas disponibles para agroestancias. Estas no requerirán evaluación ambiental salvo cuando se ubiquen en zonas de la Xarxa Natura 2000. La ley también incorporará la venta de energía de fuentes renovables como actividad complementaria agraria.
Información elaborada a partir de Ultima Hora (Part Forana).