Claves para freír berenjenas crujientes y jugosas en casa
Consejos para conseguir berenjenas fritas doradas, crujientes y jugosas: secado, rebozado, temperatura del aceite y tandas pequeñas.
La temporada de berenjenas, que se extiende entre el verano y los primeros compases del otoño, ofrece un buen momento para preparar este producto en casa. Una de las elaboraciones más populares es la fritura, aunque lograr un exterior crujiente y un interior jugoso depende sobre todo de la técnica.
La berenjena contiene bastante agua y puede absorber aceite con facilidad. Por eso, conviene escoger piezas firmes y de piel lisa y brillante, lavarlas, cortarlas en bastones de tamaño parecido y dejarlas escurrir antes de secarlas bien. Cuanta menos humedad llegue al aceite, mejor será el resultado.
Para el rebozado se puede mezclar harina de trigo y maicena a partes iguales, añadir una pequeña cantidad de levadura y sazonar ligeramente. Los bastones deben pasarse por esta mezcla justo antes de freírlos, retirando después el exceso. El almidón ayuda a conseguir una textura más ligera y crujiente.
El aceite debe alcanzar aproximadamente entre 170 y 180 grados antes de introducir las berenjenas. Si está demasiado frío, permanecerán más tiempo sumergidas y tenderán a absorber más grasa. Con la temperatura adecuada, la superficie se cocina rápidamente y forma la capa dorada característica.
También es recomendable freír en tandas pequeñas y dejar espacio entre los bastones para evitar que baje demasiado la temperatura del aceite. Una vez doradas, es preferible colocarlas sobre una rejilla en lugar de amontonarlas sobre papel absorbente, ya que así circula el aire y se evita que el vapor reblandezca el rebozado. Estas recomendaciones pueden aprovecharse también en los hogares de Córdoba durante la temporada de este producto.
Información elaborada a partir de El Día de Córdoba.