El valor de una opinión depende de sus razones, no solo de quien la expresa
Un artículo de opinión reclama distinguir entre respetar a las personas y aceptar como válidas todas sus afirmaciones.
Un artículo de opinión publicado por Diario Córdoba plantea si todas las opiniones deben considerarse respetables y defiende la necesidad de distinguir entre el derecho a expresarse y la validez de las afirmaciones.
El texto advierte de que añadir «es mi opinión» no convierte una afirmación en incuestionable. Como ejemplo, señala que una creencia sincera, como afirmar que la Tierra es plana, no puede equipararse a las pruebas científicas que demuestran lo contrario.
La reflexión recurre a Sócrates y a la mayéutica, basada en preguntas encadenadas, para recordar que estar convencido de algo no equivale a conocer la verdad. Según el artículo, el filósofo exigía razones a quienes presumían de saber y ponía a prueba sus contradicciones.
El autor diferencia entre respetar a las personas y aceptar como válidas todas sus ideas. Todas las personas, sostiene, merecen dignidad y tienen derecho a expresar sus opiniones dentro del marco de los derechos y las leyes, pero eso no obliga a considerar verdaderas sus afirmaciones.
El artículo alerta también del riesgo de convertir el «yo opino» en sinónimo de «yo digo la verdad» y reclama más argumentos y pensamiento crítico en el debate público. Como conclusión, propone asumir que todas las opiniones pueden discutirse y que ninguna debe considerarse verdadera sin razones que la sostengan.
Información elaborada a partir de Diario Córdoba.