PAPELMATIC, con sede en Cornellà, aclara dónde tirar cada tipo de papel
PAPELMATIC, con sede en Cornellà, explica qué papel puede reciclarse y dónde depositar servilletas, toallitas y papel secamanos usados.
PAPELMATIC, empresa con sede en Cornellà de Llobregat, ha difundido una guía para aclarar qué destino deben tener el papel secamanos, las servilletas, el papel de cocina y las toallitas después de su uso. La compañía recuerda que no todo el papel puede depositarse en el contenedor azul, especialmente cuando está húmedo o contaminado.
Según la empresa, el papel y el cartón limpios y secos, como periódicos, revistas, folios y cajas, sí deben ir al contenedor azul. En cambio, el papel tisú utilizado puede contener agua, grasa, restos de comida, jabón o productos químicos, factores que dificultan o impiden su reciclaje.
PAPELMATIC explica que, en las plantas de tratamiento, el papel se mezcla con agua para separar las fibras de celulosa, que después se limpian y se vuelven a unir para fabricar nuevas hojas. Estas fibras pueden reciclarse entre cinco y siete veces, aunque el papel tisú suele tener fibras más cortas y presentar un mayor nivel de contaminación.
La compañía también advierte de que el papel muy mojado puede deteriorarse durante su almacenamiento, favorecer la aparición de hongos y perder la capacidad de formar nuevas hojas. Como orientación general, recomienda depositar el papel de cocina, las servilletas usadas y el papel secamanos con restos de agua, jabón o comida en el contenedor marrón, siempre de acuerdo con el sistema de recogida de cada municipio.
El contenedor gris queda reservado para el papel contaminado con productos químicos, aceites o fluidos corporales, además de pañales, compresas, bastoncillos y toallitas húmedas. Estas últimas pueden contener fibras plásticas y no deben tirarse por el inodoro, ya que pueden provocar obstrucciones.
Para mejorar la separación en empresas y espacios compartidos, PAPELMATIC propone diferenciar los puntos de recogida, señalizar las papeleras, colocarlas junto a los dispensadores, formar al personal de limpieza y adaptar los productos al uso real. La compañía, fundada en Barcelona en 1965, tiene actualmente su sede en Cornellà de Llobregat, emplea a 40 personas y opera en toda España.