La orografía del cabo de la Nao refuerza las lluvias en Dénia y la Marina Alta
La orografía del cabo de la Nao intensifica las lluvias en Dénia y la Marina Alta, con medias superiores a 1.000 litros anuales.
El entorno del cabo de la Nao, en la Marina Alta, registra una precipitación media anual superior a los 1.000 litros por metro cuadrado en algunos puntos, con valores comparables a los de determinadas zonas del sur de Galicia. Dénia figura entre las localidades afectadas por este patrón meteorológico, que puede intensificar las lluvias durante episodios de gota fría o dana.
El meteorólogo, investigador y divulgador del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante Samuel Biener explica que las sierras y los valles próximos al cabo de la Nao están orientados hacia el noreste. Cuando una dana o una situación de aire frío en altura impulsa vientos húmedos de levante o gregal desde el Mediterráneo, estos chocan con los relieves de la Marina Alta y la Safor.
Este proceso, conocido en meteorología como “efecto disparo”, activa las nubes y puede mantenerlas estacionarias sobre la misma zona. Según Biener, esta configuración ayuda a explicar por qué las precipitaciones más cuantiosas se concentran con frecuencia en el entorno del sur del golfo de Valencia, con incidencia en municipios como Dénia.
En esta área son habituales los temporales de entre 200 y 400 litros por metro cuadrado en 24 o 48 horas. Sin embargo, el episodio asociado a la dana Adam fue extraordinario y se situó como el más intenso prácticamente desde noviembre de 1987, cuando Oliva registró más de 800 litros en 24 horas, todavía el récord de lluvia horaria en España.
La comarca forma parte de un polo húmedo del litoral mediterráneo situado a poca distancia de zonas mucho más secas. El texto señala que en apenas 20 o 30 kilómetros se puede pasar de medias superiores a 1.000 litros anuales a registros de alrededor de 300 litros al sur de la sierra de Aitana.
Biener vincula la intensificación de estos temporales al cambio climático. El calentamiento del Mediterráneo y una mayor energía disponible en la atmósfera y en el mar favorecen, según el investigador, episodios de lluvia más extremos.
Información elaborada a partir de Información.