Arrasate recupera el agua potable tras tres días de restricciones
Arrasate recupera el agua potable tras una incidencia que dejó sin suministro seguro a 22.000 vecinos durante todo el fin de semana.
El agua del grifo vuelve a ser potable en Arrasate después de que los últimos análisis microbiológicos y químicos realizados por el Ayuntamiento y Gipuzkoako Urak confirmaran este lunes que cumple todos los estándares de calidad.
La incidencia dejó sin agua potable a 22.000 vecinos durante el fin de semana. Una filtración accidental de barro y sedimentos en la conducción procedente de Zubillaga, que abastece al depósito principal de Antzarrigartu, provocó el enturbiamiento del agua.
La recomendación de no consumir agua del grifo comenzó a difundirse el jueves por la noche y se extendió el viernes mediante medios de comunicación, redes sociales, megafonía y bandos en los portales. La situación provocó el agotamiento de las existencias de agua mineral en supermercados de Arrasate y localidades del entorno.
Para hacer frente a la emergencia, el Ayuntamiento compró 45.000 litros de agua de Insalus y Alzola. El reparto comenzó el viernes por la tarde en la Inspección de la Policía Municipal, el polideportivo de Musakola e Iturripe, y continuó durante el sábado con la entrega gratuita de botellas de dos litros por persona.
El domingo y el lunes, una cisterna instalada en la plaza Laubide permitió a los vecinos recoger agua llenando botellas y bidones. El Consistorio agradeció la labor de los trabajadores municipales y de la Policía Municipal, que colaboraron como voluntarios fuera de su horario durante el fin de semana.
La incidencia, registrada en Gipuzkoa, ha mantenido a Arrasate en el foco informativo provincial durante tres días, aunque la situación ya ha quedado normalizada.
Información elaborada a partir de El Diario Vasco.