Ekaitz Gil, el creador irunés que convierte su pasión por la F1 en profesión
El irunés Ekaitz Gil ha convertido su pasión por la Fórmula 1 en una profesión y aún espera conocer a Fernando Alonso y pilotar un F1.
Ekaitz Gil, un irunés de 26 años, ha transformado su afición por la Fórmula 1 y su interés por la comunicación en una profesión. Tras estudiar Comunicación y Marketing en Deusto, crea contenidos sobre el mundo del motor para Instagram, YouTube, TikTok y X.
Gil comenzó a publicar vídeos en 2021 y asegura que desde 2023-2024 trabaja de forma más seria en redes sociales. Desde el año pasado se dedica a tiempo completo a una actividad que compagina investigación, grabación, edición, gestión de colaboraciones y relación con empresas. Prefiere que se le defina como creador de contenido y no como influencer.
Su afición por la Fórmula 1 nació en la infancia, en una familia donde se seguían distintos deportes. Recuerda especialmente el impacto que tuvo Fernando Alonso cuando comenzó a ganar carreras y señala el Gran Premio de Brasil de 2005 como la primera prueba que recuerda con precisión. Desde entonces, afirma que apenas se ha perdido carreras, sesiones de clasificación o entrenamientos libres.
El creador tenía previsto conocer a Alonso durante el Gran Premio de Madrid, pero el encuentro, que iba a durar cinco minutos, se canceló a última hora. En su lugar acudió Pedro de la Rosa, embajador de Aston Martin. Gil mantiene que conocer a su ídolo sigue siendo una asignatura pendiente y confía en que pueda ocurrir en el futuro.
También le queda por cumplir otro objetivo: subirse a un monoplaza de Fórmula 1. Hasta ahora ha pilotado un Fórmula 4, una experiencia que le permitió hacerse una idea de lo que supone circular a 200 o 250 kilómetros por hora, aunque considera que un F1, capaz de alcanzar los 350, está a otro nivel.
Entre sus pilotos favoritos menciona a Fernando Alonso, Carlos Sainz y Max Verstappen, además de destacar la evolución de Kimi Antonelli esta temporada. Su proyecto, nacido en Gipuzkoa y seguido también desde Donostia-San Sebastián, muestra cómo una afición deportiva puede convertirse en una actividad profesional a través de la constancia y el trabajo digital.
Información elaborada a partir de El Diario Vasco.