El Ararteko apuesta por el diálogo ante las discrepancias con la Administración
El Ararteko aboga por abordar las discrepancias con la Administración mediante el diálogo y la búsqueda de acuerdos.
El Ararteko defiende una relación de colaboración crítica con la Administración y asegura que afrontará las posibles discrepancias con los responsables públicos desde un espíritu constructivo. El objetivo, afirma, es resolver los problemas de la ciudadanía mediante la escucha y la búsqueda de acuerdos.
Tras siete meses en el cargo, el responsable señala que mantendrá parte de la trayectoria de una institución «muy consolidada», con una calidad de servicio acreditada y una valoración ciudadana «altísima». Su deseo es que el Ararteko conserve su prestigio cuando concluya su mandato.
Entre los aspectos que más le han sorprendido destaca la amplitud de sus funciones, que abarcan ámbitos como el derecho administrativo, la salud, la educación y la vivienda. También explica que debe firmar cientos de resoluciones y que se siente especialmente responsable ante cada ciudadano que presenta una queja.
El Ararteko describe su trayectoria como un proceso de 35 años de evolución. Comenzó trabajando en ONG de cooperación internacional y derechos humanos, con experiencia en distintos países de Centroamérica, desde Chiapas hasta Colombia.
Posteriormente pasó por organizaciones internacionales, dirigió el Centro Unesco del País Vasco y se incorporó al mundo académico como profesor universitario. Más tarde fue elegido miembro del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas, una experiencia que, según explica, le permite actuar como puente entre distintos ámbitos.
La institución del Ararteko desarrolla su labor para el conjunto de Euskadi, por lo que sus decisiones y actuaciones también pueden afectar a la ciudadanía de Donostia-San Sebastián, capital de Gipuzkoa.
Información elaborada a partir de El Diario Vasco.