El parque Sorleku de Intxaurrondo encara su recta final y retrasa la jardinería a diciembre
Las obras del parque Sorleku de Intxaurrondo están en su recta final y la jardinería se retrasa a diciembre por la época invernal.
Las obras del parque Sorleku, en el barrio donostiarra de Intxaurrondo, encaran su recta final. La actuación transforma una parcela en desuso frente a las cocheras de Dbus, en Marrutxipi, en un nuevo espacio de ocio y estancia para niños y mayores. Los trabajos arrancaron a principios de verano con un presupuesto de 714.000 euros y un plazo de ejecución de cinco meses, por lo que el resultado definitivo podrá verse en las próximas semanas.
Mientras tanto, la Junta de Gobierno Local aprobó este martes la suspensión parcial de las labores de jardinería que completarán la actuación. Según explicó el concejal de Proyectos Urbanos, Juantxo Marrero, el proyecto contempla plantaciones de árboles y arbustos que «no pueden ser ejecutadas si no se está en el periodo de parada vegetativa de las plantas, es decir, en época invernal, ya que de plantarlas fuera de dicho periodo no se puede garantizar su correcta implementación».
Por ello, la intervención se retrasará hasta finales de diciembre. «De esta manera, se podrá ejecutar en las condiciones óptimas que requiere la planta, tal y como recomiendan los expertos jardineros y los servicios de parques y jardines del Ayuntamiento», señaló el delegado del PSE. La suspensión parcial tendrá efecto a partir de este domingo, primer día de noviembre.
El objetivo del parque es recuperar medioambiental y socialmente un entorno que durante décadas no ha tenido valor como espacio urbano de calidad. Tras las obras, esta parcela de más de 6.000 metros cuadrados contará con juegos de agua, mesas de pícnic, juegos infantiles, hamacas y un escenario, todo rodeado de plantas y bosques autóctonos. Los juegos de agua se abastecerán con agua potable procedente de la fuente, principal elemento lúdico de Sorleku, y una zanja de infiltración recogerá el agua de lluvia para favorecer la vegetación adaptada a suelos húmedos.
El proyecto cita bosques de crecimiento rápido, formados sobre todo por abedules, y prevé césped en las praderas centrales, delimitadas por vegetación arbustiva y arbolado. Además, a petición del Departamento de Cultura del Ayuntamiento, se recuperarán unas losas que estuvieron como pavimento interior en el museo San Telmo, para las que el diseño reserva un espacio en la zona de encuentro.
El diseño ha tenido en cuenta que el subsuelo de la parcela alberga dos tanques de tormentas, por lo que la ubicación de las estructuras de hormigón se ha condicionado para evitar cargas sobre las losas de ambos tanques. Los vecinos de Intxaurrondo han participado activamente en el diseño desde 2017 a través de dos procesos participativos. Nueve años después, el parque está cerca de hacerse realidad.
Información elaborada a partir de El Diario Vasco.