Euskaber sitúa la rentabilidad de los baserritarras en el centro de la sostenibilidad
Euskaber reivindica una sostenibilidad que combine bienestar animal, menor impacto ambiental y rentabilidad para los baserritarras.
Euskaber ha recibido un nuevo reconocimiento por su trabajo en el sector primario y ha reivindicado una visión de la sostenibilidad que, además de reducir el impacto ambiental, garantice que quienes trabajan la tierra puedan vivir dignamente de su actividad. La cooperativa, dedicada a producir y comercializar huevos camperos y ecológicos, agrupa a 35 baserritarras de Gipuzkoa, Bizkaia, Araba y Nafarroa.
Su gerente, Karmele Pikabea, ha explicado que el modelo se apoya en tres pilares inseparables: el económico, el social y el medioambiental. Un estudio realizado con la consultora medioambiental donostiarra Sinnple señala que el 88% de los baserritarras de Euskaber ha mejorado su conciliación familiar, el 60% declara mayor tranquilidad y el 56%, mayor estabilidad económica.
La cooperativa establece el precio recibido por los productores teniendo en cuenta la evolución de sus costes de producción. Toda su producción procede de gallinas camperas y ecológicas que salen al parque a diario. Además, junto a NEIKER y NIAK, ha instalado sensores en las granjas para medir parámetros ambientales y relacionarlos con la producción y el bienestar animal.
Entre sus proyectos figura KABI, financiado por la Diputación Foral de Gipuzkoa y desarrollado con EROSKI y BC3. La iniciativa estudia alternativas para incorporar recursos de proximidad a la alimentación de las gallinas, con el objetivo de reducir la huella de carbono sin comprometer el bienestar animal, la calidad del huevo ni la viabilidad económica.
Euskaber combina el conocimiento tradicional de los baserritarras con la innovación, la digitalización y los proyectos de I+D. En Zaldibia concentra tareas de clasificación, control de calidad, trazabilidad y comercialización, además de colaborar con centros tecnológicos como NEIKER y BC3. La cooperativa también trabaja en adaptar las granjas a episodios de calor y en reducir su dependencia de recursos externos.
La trazabilidad permite a cualquier consumidor introducir en la web de Euskaber el código impreso en la cáscara y conocer el caserío de procedencia del huevo. De cara al futuro, la cooperativa sitúa entre sus prioridades la alimentación animal, la eficiencia energética, la comunicación interna y el relevo generacional en el primer sector.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.