Las grandes empresas europeas priorizan al accionista frente a la inversión
Un estudio de la CES alerta de que las grandes empresas europeas aumentan los pagos al accionista mientras reducen inversión e I+D.
Un estudio encargado por la Confederación Europea de Sindicatos (CES) concluye que las 300 mayores empresas no financieras cotizadas de Europa han reducido su inversión productiva mientras aumentaban las retribuciones a sus accionistas. El análisis, elaborado por un equipo de la Universidad de Londres y referido al periodo 2000-2024, señala que los dividendos y las recompras de acciones pasaron del 27% al 68% de los beneficios netos.
El informe analiza compañías con ingresos cercanos a los 8 billones de euros, alrededor del 40% del PIB de la Unión Europea. Según sus resultados, el beneficio bruto medio cayó un 15% entre 2000 y 2024, aunque el beneficio neto medio subió del 4,9% al 5,5%. El estudio atribuye parte de esta evolución a la financiarización, ya que los ingresos financieros aumentaron del 1,1% de los ingresos en 2021 al 3,7% en 2024.
La investigación contabiliza 2.454 procesos de reestructuración entre 2001 y 2024, con cierres de fábricas, reducciones de plantilla, deslocalizaciones y traslados que afectaron a cerca de 2,7 millones de empleos en Europa. Casi cuatro de cada cinco anuncios correspondieron a empresas que obtuvieron beneficios ese mismo año, y en el 69% de los casos hubo pago de dividendos durante el ejercicio de los recortes.
El rendimiento del capital invertido cayó del 13,4% en 2000 al 10,5% en 2024. Además, desde mediados de la década de 2010 la distribución de dividendos y la recompra de acciones superaron sistemáticamente a los gastos de capital y a la inversión en I+D. El estudio también apunta a una reducción de la intensidad investigadora, con el gasto en I+D sobre los ingresos bajando del 2,9% en 2000 al 1,5% en 2010.
El informe contrasta estos datos con las recomendaciones del documento sobre competitividad elaborado por Mario Draghi para la Comisión Europea, que planteaba elevar la inversión de la UE hasta el 5% de su PIB, con un 3,5% de inversión privada. Según los últimos datos de Eurostat citados en el texto, el gasto europeo en I+D ronda el 2,26% del PIB y la inversión privada representa el 1,50%. La cuestión afecta también al entorno económico de Donostia-San Sebastián, como capital de Gipuzkoa y del País Vasco, dentro del marco europeo en el que operan sus empresas y trabajadores.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.