Euskadi bate récord de empleo sénior mientras faltan profesionales cualificados
El empleo sénior en Euskadi alcanza el 77,7% de ocupación, pero patronal y sindicatos discrepan sobre el edadismo y la falta de cualificación.
La tasa de ocupación de las personas mayores de 45 años en la Comunidad Autónoma Vasca subió seis décimas en el tercer trimestre de 2026, hasta el 77,7%, según los datos de Eustat - Instituto Vasco de Estadística. Con una tasa de paro general del 6,6%, el desempleo de este colectivo se mantiene por debajo del 5% y el territorio cuenta con unas 550.000 personas en edad sénior dentro de su fuerza laboral.
Carlos Pereda, responsable de empleo de Confebask, afirma que en este momento de máximos de empleo lo que existe es una enorme falta de profesionales, por lo que las empresas no prescinden del talento sénior sino que ocurre lo contrario. La patronal advierte de que la jubilación de muchos trabajadores de la generación del 'baby boom', unida a la baja natalidad, está acelerando el envejecimiento del mercado laboral y la falta de relevo generacional, sobre todo en profesiones poco atractivas para los jóvenes, como determinados servicios conexos a la industria.
Según Pereda, la edad no es un factor determinante en la contratación, sino el nivel formativo de las personas desempleadas, un grupo que ronda los 106.000 registrados en Lanbide. Añade que el 64% del paro sénior no tiene estudios y que entre estas personas abundan las inmigrantes y las mujeres. La encuesta de Confebask de abril señala que el 91% de las empresas vascas tiene como principal preocupación la dificultad para encontrar personal cualificado.
Desde el sindicato LAB, en cambio, se sostiene que el desempleo sénior no puede analizarse solo en cifras, ya que existen prácticas empresariales discriminatorias y un modelo que trata a las personas trabajadoras como recursos de usar y tirar. Según la organización, el edadismo se manifiesta en los procesos de selección, la contratación, la promoción y el despido, y la pérdida de empleo a edad avanzada puede derivar en exclusión laboral y social.
LAB subraya además la perspectiva de género: en el tercer trimestre, la EPA recogió 15.300 mujeres paradas más y 8.800 hombres parados menos, y las mujeres de más edad acumulan temporalidad, parcialidad y discontinuidad por las responsabilidades de cuidados. Por último, la digitalización y la inteligencia artificial exigen formación continua para este colectivo, y Pereda reclama un acceso más ágil a la capacitación, especialmente en las pymes.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.